29.6.11
No vemos lo que no queremos ver
Llovía aquella tarde, pero no me di cuenta, lo siento;
casi tropecé con tu sombra, lo siento;
pues los plásticos molestaban la entrada, lo siento.
Llovía y lo siento, pues casi me mojé.
¡Anda, no molestes otra vez!, ¡qué asco me doy!
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