Un carro viejo en unos campos viejos de Castilla la Vieja. Es el fin de unas épocas, de unos tiempos ya muertos. Nada vuelve una vez se logra superar. Y quedan los esqueletos de los válidos, de los que fueron útiles y ahora son simplemente un bello objeto de basura. Fueron herramientas de pan y mies, ahora sólo son un objeto sin dueño pues este ya murió antes. Nadie cuida a nadie.