5.12.16
No sé. La verdad. Sigo sin saberlo
No sé, la verdad.
Me parecieron simpáticas, flotando sobre la cerámica.
Cinco.
¿Y por qué cinco y no seis o dos o mil?
No sé, la verdad. Pero me las llevé. Sin saber para qué.
‹
›
Inicio
Ver versión web