La multiplicación es algo que no siempre podemos controlar. La suma sí, es más lenta, más suave, podemos pararla. Pero la multiplicación cuando se hace se descontrola. Y con la división sucede otra situación extraña. Si divides números enteros pueden salirte decimales que no siempre son del agrado de todos. En el resto de opciones si sumas, restas o multiplicas números enteros de personas, siempre te salen números enteros de personas. Pero en la división ya…, no…, no controlas. Por eso yo prefiero intentar multiplicar como mucho.
