Mis obras surrealistas giraron en un momento hacia una abstracción más clara, jugando con pintura texturizada con arena, con zonas que reservaba para ver la base pura y dura, como si no quisiera que allí estuviera molestando pintura alguna pero con algo de color para mostrar esa base y añadiendo pintados encima personas que sacaba de fotografías mías, y que con el tiempo se fueron convirtiendo en obras digitales.
Esta obra es pequeña de formato, sobre tabla y en acrílicos. Era una muestra de alguien que simplemente huía no sabemos de qué ni por qué.