Enmarcado en oro falso, vemos los restos del incendio en Peñas de Riglos en Aragón. El tamaño de la quema es tremendo, hablamos de más de 17.000 hectáreas lo que equivale a casi 25.000 campos de fútbol, repartidos en una docena de localidades.
Lo que queda hay que mimarlo, cuidarlo como oro en paño, para intentar salvar algo de todo ello. Sean escombros, cenizas, o tierra casi muerta. Lo peor, si no hacemos nada, todavía está por venir.

