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20.10.26

Soldados contra soldados. Ninguna es culpable de lo que sucede


Unos soldados derrotados. Otros soldados de verde, esperando a poderlos atacar de frente. Los derrotados mantienen su gallardía, pero sabes que es cuestión de tiempo doblar la rodilla. Es la Ley no escrita de las derrota. Los que acaban de perder aparecen heridos de muerte, aunque parezcan conservar la vida.

15.10.26

El silencio es una gran forma de hablar


Por si no habéis leído todavía a Baltasar Gracián, os lo recomiendo. Es incluso ameno. 

Habla de silencios, de la importancia de la palabra callada y no dicha. 

No es lo mismo pensar que hablar y decir lo que pensamos.

2.9.26

Una ventana enmarcada


Enmarcar lo que nos gusta, es ponerlo en más valor.

Aunque parezca que no vale nada, para otros.

Enmarcar es recordar, es recortar, es levantar sobre el resto.

No todo lo que vale mucho, tiene un precio alto.


1.9.26

Niñas de Palencia jugando con el agua.


Cazadores de instantes, eso somos los fotógrafos que nos movemos en busca de esa instantánea que a veces nos sorprende. 

¿Querían mojarse? Si, pero solo un poco. 

Y se apoyaban en la travesura entre ellas, buscando en una ciudad castellana jugar con el agua de la fuente.

Nota.: Esta fotografía tiene ya más de 10 años, así que estas niñas hoy son ya mujeres adultas. Irreconocibles.

21.8.26

Las flores sienten nuestras miradas

Una flor en un museo privado

¿Sentirá algo una flor, cuando la miran de cerca? Todos damos por hecho que no. Que está viva, sí, pero que no siente. ¿Y si sintiera?

No somos capaces de saberlo, pero eso es diferente a poder afirmar que ellas no sientan nada. Que no son capaces de notar nuestra presencia- ¿No decimos que si hablamos a las plantas, estas crecer más fuertes?

¿Qué sentiría esta flor amarilla, si se diera cuenta de que la estamos fotografiando para luego ponerla en un Museo Privado?

12.5.26

No sabemos qué nos salvará del siguiente problema


Cuando todo parece absurdo,

incluso sin sentido aunque lo tenga,

sabemos que en lo habitual,

está la posibilidad de estar más seguros.




Siempre es bueno sentirnos seguros, aunque sea falsamente.

5.5.26

Una melonería de un melonero


Ya no hay meloneros por las calles de España. Cambiamos incluso en esa imagen celtibérica de los comercios de calle. Está ladeado el comercio, parece caerse pero se sujetan los unos a los otros. 

Es la propia calle la que está en pendiente. Todo lo demás se sujeta, los unos a los otros. Aunque sean esféricos.

Aquellos melones y sandías tenían garantía. Siempre salían buenos, pues el vendedor era fiel con sus clientes y entendía de dulzor, de golpes en el culo de la fruta, de olores a maduros. E incluso eran baratos.


Obra fotográfica de: Julio Puente



29.4.26

Teatro de calle, sin pretenderlo


La sorpresa estaba en la mirada. 

Incluso en la posición de las personas. 

Era simplemente turismo. 

Una actividad programada y teatralizada. 

En la imagen, la distancia era tremenda. 

Hoy incluso es insalvable pues todos se han ido moviendo de lugar. 

Solo un personaje de la obra de teatro que observamos sigue en su escenario. 

Las otras dos personas vuelven a estar de viaje en otro mundo. 

Solo tú estás viendo ese instante en Croacia. 

Ya nadie más lo recuerda.



Obra fotográfica de: Julio Puente


26.4.26

Entre arcos y detrás de la cruz


Los que van detrás de la cruz van tapados.

No sabemos tampoco qué piensan sobre los mandatos que defienden.

Van como escondidos de nosotros.

¿Acaso temen que descubramos lo que piensan?

No es nada sencilla ser cristiano practicante, y no ser capaz de cumplir.

Para despistar los pensamientos, hacemos ruidos con el tambor.


Obra fotográfica de: Julio Puente


30.3.26

Flor amarilla provocadora y abierta


Voy a empezar la semana con una flor de gran color, que nos inunde de una sensación natural de que el brillo de la naturaleza es capaz de intentar alegrar los días, aunque los veamos muy grises.

Una flor provocadora, amarilla chillona, abierta como esperando a sus insectos, capaz de hacernos creer que ya estamos en tiempos de flores. 

Nosotros nos iremos poco a poco, pero la capacidad de seguir creando esperanza seguirá, y eso es positivo. Somos meros viajeros en el tiempo, aunque creamos lo contrario y nos queramos perpetuar en las tonterías humanas.

29.3.26

De caza por el Bilbao más céntrico


Estaba tranquilamente sentado en un banco de la plaza junto a la ría de Bilbao, descansando de una mañana completa y de una rodilla cascada, cuando apareció la señora con sus tres acompañantes. 

La pillé desprevenida, seguro, posiblemente sin que ni los canes se dieran cuenta de mi disparo. Su gesto era algo forzado, pero es que en ese momento intentaba vapear mirando al frente.

Era joven y posiblemente nacida muy lejos de su zona de paseo. O no, pues la mezcla es ya una realidad muy bien venida. 

Yo enseguida entendí que era un buena caza. Que el momento me ayudaba a ver la escena con el convencimiento de que me estaba llevando un buen ejemplar digital. 

Salir de caza es maravilloso, cuando no se tiene intención de disparar armas sino captores. 

Todavía me pregunto el motivo por el que el perro pequeño va sin atar y los otros dos en cambio van atados. ¿Sólo por el tamaño?




Obra fotográfica de: Julio Puente




20.3.26

Las caídas siempre son violentas



La caída - Mezcla digital de unas manchas con unos retoques para convertirlo en una composición experimental, colocada sobre un marco colgado en una pared - 2026



Obra fotográfica de: Julio Puente




15.3.26

Florecillas muertas para nada


¿Unas florecillas secas? 

No son nada, no sirven, pero parecen algo.

Fueron, pero no las dejamos crecer en su punto.

Cortarlas es matarlas.





Obra fotográfica de: Julio Puente



7.3.26

Una bola que está dentro de la nada


Experimentemos con los colores y las formas, creemos sueños de la nada, soñemos incluso despiertos, mientras jugamos con las manos.

Elevemos una bola desde el interior de otro espacio absurdo, y observemos lentamente que la suma de diferentes absurdos, crean un absurdo mayor.

Es la vida, daría igual si son sueños de bolas, o si son bolas de imbéciles. 

El caso es que nos podemos imaginar lo que queramos, sea bueno o sea malo.

Somos los dueños de nuestros sueños, y los esclavos, muchas veces, de los sueños de los demás.




Obra fotográfica de: Julio Puente



6.3.26

Arte Conceptual mezclado entre el Arte Contemporáneo


No es en absoluto una crítica negativa al Arte Conceptual, ni al Surrealismo más moderno. Es simplemente una realidad para mi punto de vista. Esto es Arte.

Entiendo que no lo parezca así, para la inmensa mayoría, pero es Arte Conceptual moderno, que quiere utilizar los elementos básico y comunes de una exposición de Arte Contemporáneo, para traerlos hacia su propio punto de vista.

Estéticamente es lo que es, belleza bien distribuida, que convierte algo básico y útil, en un concepto diferente. Dejan de ser alarmas, botones o señales, para ser un conjunto.

El contrapunto lo pone la silla, para además contener el objeto vivo de un bolso colgado. 

Ya no es una casualidad imposible que el fotógrafo (yo) haya intentado colar, poniendo una silla para contrapesar. Es que ese bolso existía, y nadie osaría cambiar una silla de sitio, con bolso privado, para que su obra quedara más conceptual.

Simplemente es la belleza de lo que no sirve de nada, excepto para cumplir su misión real, la de señalar o alarmar. Pero como arte no serviría, excepto en lo conceptual. Es un punto de vista, una mirada simple. Es la realidad conceptual que pocos miran.

Hay un detalle mayor o menor, que casi pasa desapercibido. En la esquina se notan las rozaduras del uso a la altura de la persona que se apoya en la pared para levantarse de la silla. Más vitalidad es imposible. Es un detalla interior de Madrid.




Obra fotográfica de: Julio Puente



17.2.26

Uno se quemó y el otro no


El día que fotografié esta pared se me acercó un guardia de seguridad para ver qué hacia. 

¿No sería yo el que primeramente quemé la pared?

No, pero admito que no es habitual ver a un señor mayor, con boina, fotografiando esta marranada.

Hablamos un rato, y creo que no le convencí de nada.

Ni de Arte Fotográfico, ni de blog o internet, ni de mierdas variadas.

Me llevé medio centenar de fotografías de aquel incendio hermoso.

No, no dejó de mirarme el buen mozo, pensando que yo debía ser un imbécil.

Los imbéciles a veces, podemos parecer incluso malos.

6.2.26

Quedan las huellas, y no es suficiente


¿En dónde se esconde la belleza? Pues depende de cada persona. Algunos vemos belleza en donde otros solo encuentras basura, o al revés. Esta pared tiene algo, su punto dentro de la destrucción por el paso del tiempo. Y la cacé desprevenida.

Da igual el lugar aunque en este caso me lleva a recuerdos de azulejos hermosos. Tal ve por eso, pues representa el contra punto a la belleza habitual, a la fácil, me la traje de vuelta del viaje.

Parece que en un tiempo quiso poner SCK, pero eso no nos dice nada de nada. El 5 señala, y la huella de la placa del Seguro de Incendios nos dice que debió ser un lugar con cierto valor. Ahora quedan las huellas.

23.1.26

Tomates de lágrima o de campana. Amarillos para destacar

Los llamados tomate pera pueden ser de muchas clases posibles. Hay incluso tomate a los que llamamos Camino de Santiago, tomate peregrino, tomate amarillo de campana, o tomate de lágrima. 

Estos que vemos no tengo ni pajolera idea de cómo se deberían llamar. Si acaso tomates de Anzánigo. Estaban muy sabrosos, eso sí.