9.2.26

Mirarle la cara sin reblar, es la mejor decisión


A veces, cuando te encuentras de bruces con un monstruo, lo mejor es sentarte con calma, observarlo y ponerle cara de  que no te está produciendo temor.

No se trata de ponerte tan chulo como el contrincante, aunque sea feo de narices, pero sí de demostrarle que no le tienes miedo, y que le puedes mirar a la cara sin reblar.

Y a ser posible quítate los artificios, las gafas del sol, para que vea el tonto de mala cara, que le miras a los ojos sin miedo. Eso impresiona.

A río revuelto, ganancia para los pescadores


Dice el refrán español o castellano que: "A río revuelto, ganancia de pescadores", señalando que contra más revueltas están las aguas, más opciones tienen todos los pecadores, incluidos los torpes, de enganchar una buena pieza. 

Ya no se trata de ser un buen pescador, pues la pericia la suples con las aguas revueltas. Así que sin duda, saber elegir el momento de ir a pescar es importante para obtener buenas piezas. 

Sea en el río y de pesca, o sea en cualquier otra actividad, estate atentó, pues si todo está muy revuelto, es el momento de aunque seas un torpe, de enganchar una buena pieza de lo que sea.

6.2.26

G o D. No hay tanta diferencia


 

Quedan las huellas, y no es suficiente


¿En dónde se esconde la belleza? Pues depende de cada persona. Algunos vemos belleza en donde otros solo encuentras basura, o al revés. Esta pared tiene algo, su punto dentro de la destrucción por el paso del tiempo. Y la cacé desprevenida.

Da igual el lugar aunque en este caso me lleva a recuerdos de azulejos hermosos. Tal ve por eso, pues representa el contra punto a la belleza habitual, a la fácil, me la traje de vuelta del viaje.

Parece que en un tiempo quiso poner SCK, pero eso no nos dice nada de nada. El 5 señala, y la huella de la placa del Seguro de Incendios nos dice que debió ser un lugar con cierto valor. Ahora quedan las huellas.

5.2.26

Soy distinto a la mayoría, y no sé por qué


Si estás viendo esto, leyendo incluso, y no te entran ganas de darle un puñetazo a la pantalla por lo que ves, eres como lo que pareces observar, efectivamente, eres diferente. 

O te sabes aguantar,

Aguanta pues, y no le des todavía un puñetazo, que la pantalla es tuya y resulta muy caro arreglarla.

Yo soy diferente.

Pero no sucede nada extraño. Todos somos diferentes a todos. 

Pero además de ser diferente…, yo soy raro.

Yo admito que tengo puntos de vista curiosos, distintos a la mayoría, lo cual no es nada —de entrada— que sea negativo.

Me gusta lo distinto, también algo el surrealismo, y bastante casi todo el Arte, admitiendo que dentro de estos gustos no todo es fácil de contemplar.

Y sobre todo, sé que soy efímero, lo cual es inevitable y una putada, aunque tengo que soportar y admitir que sea la mejor manera de que funcione el mundo.

Disfruto riéndome de mí mismo, y no quiero escuchar ya muchas quejas, pues a la edad que tengo, ni puedo resolver los problemas que no me piden ayuda, ni debo, pues hay que dosificar.

Y aun así, desde ese surrealismo, desde mi edad, desde ya incluso… esa personalidad rara, sigo peleando por cuestiones bastante diversas y casi siempre minoritarias. 

Ya os dije que era distinto a la mayoría.

No tengo mucha idea de a quien me parezco. Puede que a mi tío Julio, a mi abuela Julia (de distinta rama ambos, los nombres coinciden por casualidad) y a un tío bisabuelo que ahora no recuerdo su nombre y que en los finales del siglo XIX se dedicaba a escribir libros sobre el futuro.

De aquel hombre del barrio de Casablanca de Zaragoza no quedan restos escritos, creo, y nunca pude hacer nada que no fuera saber que existió, que estuvo en la Guerra de Cuba, que era raro, y que por algún motivo me lo imagino en una ventana escribiendo, mientras contemplaba el Canal Imperial.

Yo no sé si él creía en el Cielo, en todo caso no le habrá servido de nada creer. Pero de estar yo equivocado, de existir ese lugar de reposo tras la muerte, el hombre estará muy jodido sabiendo que un familiar suyo añora sus escritos más de un siglo después, pero todos se tiraron a la basura.


4.2.26

Ensimismadas entre sus pensamientos


Contra la pared.

Ensimismadas.

A escondidas.

Una intentando ocultar, otra volada hacia otro mundo.

3.2.26

Café acogedor con vistas naturales


Oporto - 2019 - 

No sabíamos que estábamos a muy pocas semanas de que todo fuera a estallar.

2.2.26

Imaginemos el calor del verano


Un pequeño golpe de verano, algo de mar, de playa, de posible calor. No, es cierto, seguimos en invierno, hace frío, pero en una fotografía esto no se nota. Es Oporto.

Solo es un trozo de cuerda


Solo una cuerda.

Casi flotando sobre un aire muy húmedo.

Sujetando algo, pues por so está tirante.

Como todos nosotros ahora.

Tirantes y casi violentos.

Consumando el silencio, mientras soñamos en violento.




A veces lo que se esconde, permanece


Arenas lisboetas con piedra de color - Lisboa