Si estás viendo esto, leyendo incluso, y no te entran ganas de darle un puñetazo a la pantalla por lo que ves, eres como lo que pareces observar, efectivamente, eres diferente.
Aguanta pues, y no le des todavía un puñetazo, que la pantalla es tuya y resulta muy caro arreglarla.
Yo soy diferente.
Pero no sucede nada extraño. Todos somos diferentes a todos.
Pero además de ser diferente…, yo soy raro.
Yo admito que tengo puntos de vista curiosos, distintos a la mayoría, lo cual no es nada —de entrada— que sea negativo.
Me gusta lo distinto, también algo el surrealismo, y bastante casi todo el Arte, admitiendo que dentro de estos gustos no todo es fácil de contemplar.
Y sobre todo, sé que soy efímero, lo cual es inevitable y una putada, aunque tengo que soportar y admitir que sea la mejor manera de que funcione el mundo.
Disfruto riéndome de mí mismo, y no quiero escuchar ya muchas quejas, pues a la edad que tengo, ni puedo resolver los problemas que no me piden ayuda, ni debo, pues hay que dosificar.
Y aun así, desde ese surrealismo, desde mi edad, desde ya incluso… esa personalidad rara, sigo peleando por cuestiones bastante diversas y casi siempre minoritarias.
Ya os dije que era distinto a la mayoría.
No tengo mucha idea de a quien me parezco. Puede que a mi tío Julio, a mi abuela Julia (de distinta rama ambos, los nombres coinciden por casualidad) y a un tío bisabuelo que ahora no recuerdo su nombre y que en los finales del siglo XIX se dedicaba a escribir libros sobre el futuro.
De aquel hombre del barrio de Casablanca de Zaragoza no quedan restos escritos, creo, y nunca pude hacer nada que no fuera saber que existió, que estuvo en la Guerra de Cuba, que era raro, y que por algún motivo me lo imagino en una ventana escribiendo, mientras contemplaba el Canal Imperial.
Yo no sé si él creía en el Cielo, en todo caso no le habrá servido de nada creer. Pero de estar yo equivocado, de existir ese lugar de reposo tras la muerte, el hombre estará muy jodido sabiendo que un familiar suyo añora sus escritos más de un siglo después, pero todos se tiraron a la basura.
