27.8.22

Me gusta multiplicar locos. No sé el motivo


El mundo de las texturas es maravilloso pues nadie se fija en ellas. En serio, nadie estaría tan loco como para acercarse a un árbol a mirar de cerca las resinas, las escamas, las suciedades. Nadie va por las cortezas de los árboles con una lupa. Bueno… algunos sí… pero somos pocos.

Como somos pocos a mi me gusta multiplicar los locos. Como Jesucristo hizo con los panes y los peces. Si Jesús multiplicó el vino, yo intento multiplicar los locos que se acercan a ver texturas. Sí, ya… Jesús tuvo más éxito. 

Queratosis seborreica en los árboles viejos


También los árboles tienen enfermedades de la vejez, sobre todo en su piel, en la que vemos al pasar junto a ellos. Les sucede como a las personas, que se nos cuartea la piel de tanto usarla. Pero a los árboles no se les puede dar crema Nivea, pues necesitarían mucha, y además según me dicen, nunca se quejan de que les piquen tantos cuarteamientos. Ventajas de ser árbol.

Cinco trozos individuales de nada y de todo


A veces lo grande desespera, otras veces lo pequeño no lo vemos. Una veces si ponemos algo enorme dentro de algo pequeño se disimula o se pierde, y en cambio otras veces se come el resultado final. El tamaño si importa, sobre todo en relación al continente.



24.8.22

Es duro y triste, pero es real


Nada más nacer… ya estás preparado.



También el oro se sabe esconder


Hay escondites imposibles - 2022 - Anzánigo




Un culo vegetal, para disimular las censuras


Todos tenemos culos, más o menos redondeados, con un tamaño perfecto para las manos o excesivos para los sillones, blandos o duros, lisos o llenos de verrugas, granos o pelos, silenciosos o habladores, salidos o metidos en carnes, amplios o diminutos, con tremenda raja vertical o con ligera apertura hacia el aire, vestidos o desnudos, con ganas y sin ellas.

Los hay húmedos y totalmente resecos, lisos y cuarteados, nuevos y viejos.

Incluso hay culos vegetales ahora que está de moda el veganismo y culos metálicos incapaces de ser palmados. En culos hay mucho donde elegir, mucho que despreciar e incluso mucho que amar en silencio.

Dicen que todos tenemos uno, pero somos muchos los que tenemos al menos dos. Uno abajo y por detrás, y otro encima de la cabeza y que utilizamos para no pensar.




22.8.22

Hay alcachofas que no sirven para casi nada


Nadie osaría comerse una alcachofa con pinchos duros, nadie sería capaz de comerse una alcachofa seca y amarillenta, tampoco nadie chuparía esta alcachofa esquelética y nada carnosa. Somos así de raros y exigentes. Por eso estas alcachofas se quedan tristes enseguida y cambian de color. Se sienten inútiles, y se mueren enseguida. Cosas de la depresión de las alcachofas.

Cuidado con los mensajes que nos llegan sin mochilas


Libres y Salvajes, pero no sabemos de quien, ni para qué, ni dónde, ni tampoco cuándo o si siempre. 

Resulta una frase maravillosa o brutal. 

Un grito que aplaudiríamos todos o que pondríamos todas las consideraciones posibles e imposibles, según hacia dónde se quisiera dirigir este suspiro.

¿Se refiere a los animales? ¿A las personas? ¿A las ideas?

Cuidado con los mensajes que no tienen contexto, aquellos que no van acompañados de sus mochilas. 



Tiempo adelantado de zarzamoras


Es tiempo de moras, de las de comer, las de setos y arbustos que pinchan, de esas que están en su punto a principios de septiembre y se nos han adelantado por los calores. Pero no todas por igual, hay algunas que ya están y otras esperan unas semanas para poder repartirse entre las bocas de los vecinos. 

Zarzamoras de las de tener cuidado, pues a poco que metas la mano sien tiento, en vez de mora te llevas un alegre pinchazo. Alegre porque te hace bailar el brazo de la sensación y eso es todavía peor.

Flor con inteligencia artificial. Preguntas y dudas


¿De quién son los derechos de una imagen hecha con inteligencia artificial? 

¿De quien ha creado el programa o de quien da las órdenes al programa para que de forma aleatoria cree una imagen determinada? 

¿O tal vez una vez que esa imagen se crea artificialmente, a poco que se retoque, se enfatice sus colores o contrastes, es ya de quien la modifica?

¿Debe tener algo de propiedad intelectual un objeto hecho artificialmente por una máquina?

En realidad la máquina o el programa la crea a través de unas indicaciones, y el que las efectúa además y dada la facilidad para esas creaciones puede hacer varias y elegir, seleccionar. Se interviene en las órdenes y en la selección. Y luego en la posible modificación y retoque.

¿Es suficiente para creer que es una obra propia, o es una obra de una máquina?

¿Estamos seguros de que es una creación aleatoria y original o una imagen que se repite según las indicaciones y se entrega igual a decenas de solicitantes sin que ellos se enteren de que es repetida?


21.8.22

Somos copia de alguien, pero solo un tiempo


Todos somos copias de todos, nuestra piel es similar a la de los árboles, suave y con pelusa en los inicios y llena de granos casposos y con escamas mal cicatrizadas según los años nos van encorvando. 

Todos somos copias de nosotros mismos, de vosotros, de los que ni conocemos. Pero no tiene que preocuparnos esto, pues incluso en esos casos tampoco nadie nos garantice que las copias se mantengan durante mucho tiempo.

Vamos cambiando, nos transformamos, y en poco tiempo ya no nos parecemos a los unos sino a los otros.




Una esquina de Anzánigo en Huesca


Aquella esquina me quiso esquivar pero la atrapé de soslayo. Era una noche tranquila, de mosquitos, de poca luz si no hubiera sido por la farola. Pero fue suficiente para quedar como cazada en espera de poder pasar por el laboratorio digital. Los paisajes ya, en estos tiempos, son también jugados a jugar.

Una flor abierta es una flor que habla


A las flores hay que dejarlas que se abran y se cierren. No debemos cortarlas para llevarlas a una sala, pues dejan de tener sentido. Se convierten en objetos muertos de colores. 

A las flores hay que dejarlas jugar con el aire y con las distintas horas del día. Hay que mirarlas con el solo y con la noche. Y así las conseguimos comprender mejor. ¡¡Están vivas!!

Una flor abierta es una flor que quiere hablar en su idioma.





¿Qué somos en realidad, ante esa mirada tan sencilla?


Mirar en la noche el cielo estrellado que acompaña a la Vía Láctea es sentirse como en otro planeta. Siempre que logro acercarme a ese envoltorio que está oculto para la mayoría de urbanitas creo que hay dos formas de entender qué somos, los que vemos noche negras y los que pueden observar los cielos muy estrellados. 

No puedo fotografiar la Vía Láctea pues no dispongo de herramientas. E incluso puede que sea mejor así, pues de esta forma siempre me sorprender al verla de verdad. 

¿Qué somos en realidad ante esa otra realidad tan sencilla? 

¿Nos la creemos, y si así hacemos qué pensamos de nosotros mismos?

¿Qué somos ante la inmensidad?


16.8.22

Cuando el color se apodera de las formas


 No es una rosa pero es rosa. Un rosa fuerte en flor que parece atacar el paisaje, que no quiere doblegarse. Una belleza en color.




Un sol que mira al mar y a nosotros


En verano apetece mirar al sol, pero cuidado, de soslayo, levemente, nunca de forma directa pues quema. Las puestas de sol siempre son especiales, retratables, productoras de sueños de verano aunque sea invierno. 

Hay hojas que se creen árboles, sobre todo cuando se mueren


También entre las hojas secas hay sus ideas propias, y algunas de ellas se creen árboles, seres superiores, ya no parte del todo, sino el todo. Todos tenemos derecho a creernos lo que no somos, pues es también una manera de sentirnos más útiles, mientras dure el sueño de la sin razón.


15.8.22

Muere el artista ruso Mijaíl Vrubel, autor del Beso de Honecker y Brézhnev


Ha fallecido el autor del célebre mural que desde el Muro de Berlín o de los restos que van quedando de él, mostraba el beso de Honecker y Brézhnev

Con un lema o rótulo que dice en alemán y en ruso: "Dios mío, ayúdame a sobrevivir este amor mortal" ó "Mein Gott hilf mir, diese tödliche Liebe zu überleben", este mural se suprimió en el año 2009 cuando se restauró el Muro y se volvió a repintar por el mismo artista a instancias de las autoridades de Berlín, pues es un icono de las visitas turísticas.

El artista ruso Mijaíl Vrubel vivía en Berlín desde hacía más de 30 años y el mural sigue estando en el tramo del muro conocido como East Side Gallery, en el antiguo este de Berlín.

Nada como querer, para lograr que sea posible


Y la flor quiso salir al aire - 2022 - Zaragoza






Y jugué con la naturaleza y me gustó lo que veía


Algo tan sencillo como jugar a transformar la naturaleza una vez que se ha convertido en objeto, nos puede mostrar opciones interesantes, plásticas, decorativas, incluso artísticas. Todo depende de las ganas que le vayamos poniendo a las miradas.




El olor de cada vivienda es diferente, abierta o cerrada


Cada vivienda tiene su propia luz, su particular ambiente, incluso su propio olor natural que se mantiene en el tiempo. Es la suma de habitantes, muebles y opciones. 

Las viviendas están vivas y tienen personalidad. Y nos la muestran, nos las regalan para que las sepamos distinguir. 

Hay viviendas, si ya has ido varias veces, que al entrar con los ojos cerrados las puedes detectar, adivinar. La vivienda de la tía, la del pueblo, la de la vecina de abajo, la tuya, la salada de la playa, la de tus padres.

Las viviendas tienen rostro propio que lo saben conservar con mimo. No es sencillo desprenderse de él, si acaso sustituirlo poco a poco. 

Una vivienda, si tiene olor propio, igual tiene muchas más cosas propias que no siempre detectamos o vemos.


La nubes son líquidas, pero ellas no lo saben


Esos cielos de tarde, que no sabes si amenazan o avisan de cambio de tiempo, se miran con respeto esperando a que evolucionen para intentar adivinarlos. Ya iremos viendo. Lo curioso es comprobar a la velocidad a la que se transforman las nubes en otras nubes muy diferentes.




11.8.22

Los Arco Iris son para nosotros mucho más que un efecto visual


Para mi familia un Arco Iris es mucho más que un efecto luminoso y visual. Es un recuerdo. Hace siete años dejó de nacer de golpe una amiga que se llamó Iris. Desde unos meses antes cuando veíamos un Arco Iris era verla a ella. 

La vida es también desesperanza y pérdida. Por ella, por Iris, que ahora hace ya un tiempo de recuerdo.




Ramillete de flores rosas de lo más silvestre


Creo que debemos disfrutar de los colores y las formas de la naturaleza, suponen creer que la belleza puede ser espontánea, aleatoria, y algo muy natural que crece sin que hagamos nada al respecto. Un ramillete de flores rosas casi silvestres es un ejemplo de esa belleza maravillosa e imposible de repetir con la intervención humana. 

La naturaleza siempre nos gana. Y eso a su vez siempre nos atrapa.


10.8.22

Una flor que aguanta bien los 40 grados zaragozanos


Por si quieres un ramillete de flores moradas te envío este, repartido a quien lo quiera observar. No os lo puedo dar, no me gusta cortarlas, las flores están para observarlas y por eso a lo sumo, una imagen y a imaginarse el resto. Incluso con el calor sofocante de los 40 grados durante una semana son capaces de florecer.



9.8.22

La fuerza violenta de la naturaleza


En la imagen vemos a un bombero durante las labores de extinción de un incendio junto a la carretera N-120 en A Cañiza (Pontevedra) el pasado 31 de julio. Es la fuerza de la naturaleza violenta contra las defensas que podemos poner los humanos cuando todo se desboca. Esta imagen es del fotógrafo Alberto Sxenick para EFE.




Andábamos sin buscarnos, de Julio Cortazar


Como parte de un poema de Julio Cortazar, en la estación de Chamartín de Madrid, está o estuvo este cartelón que rodeaba las cuatro paredes de unos de los hall entre plantas, para dulcificar los paseos entre Metro y Estación.

"Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. 

Y aunque creo en el amor a primera vista, creo en el querer a primera noche. 

Y te dije que pasaría, porque sabía que sabías que sabía que querías."

Julio Cortazar



Hay ciudades con muy poco Arte en sus calles


Nuestras calles necesitan más Arte, más relieves, mas miradas distintas a las de los escaparates con consumismo barato. Nuestras ciudades deberían tener más espacios verdes llenos de Arte contemplativo, para no mirar tanto las luces brillantes de las tiendas que ahora amenazan con apagar.

Tenemos que ser amigos de piezas artísticas y por ello debemos cuidarlas y limpiarlas. No son nuestras, son de todos. Incluso de los que las pusieron y que ya no están aquí entre nosotros. Tal vez sería biene idea pensar en que nuestros nietos también desearían conocerlas.

8.8.22

La flor del día, llena de colores


Para los días de mucho calor nada como una flor de colores.

Para los días de mucho frío, nada como una flor natural y viva.

Para el resto de los días, nada como la esperanza de que la naturaleza no sabe morirse.




Por si acaso hace mucho calor, más rojo todavía


Llenar de color un espacio no es pintar, que también, es sobre todo cambiar la luz, dejar texturas, mostrar relieves, abandonar la nada y el blanco vacío.

Prueba a elegir un color, rodéate de esos tonos, comprueba que te van cambiando las maneras de ver lo que te rodea por dentro. 

El color sí importa.

Y las texturas más todavía.


Cosquillas. Son gratis y deliciosas



Cosquillas.

¿Con qué?

Con ganas de entregar un poco de placer.

¿Dónde? 

Déjate llevar por quien las recibe





Dejemos que todo vaya fluyendo lentamente


Fluir poco a poco, sin casi querer, en silencio y de forma lenta, para que todo parezca lo más natural posible.

Fluir es empapar.

Fluir es también dejarse llevar.




5.8.22

No siempre lo que parecer ser, es lo que es

Y seguía ardiendo como si nada fuera capaz de pararlo. 

Me dijeron que era el tiempo y no el fuego, que era la muerte lenta y no nada extraño. 

Eso me tranquilizó. 

Nunca supe bien por qué pensé que era tranquilizador saberlo.




4.8.22

El color de nuestros vecinos, no nos debe importar


A veces tenemos vecinos verdes, todos tenemos algún vecino que no nos gusta especialmente, e incluso a veces son verdes. El color de nuestros vecinos no nos debe importar nada. Yo a este le dejé tranquilamente, pues no lo conocía de antes.

1.8.22

Vamos perdiendo capas, poco a poco


Se nos caen las pieles, se arrugan hasta extremos insospechados. No es la vejez, es el recambio. Es la sensación de que se ha perdido la tersura y llega la pérdida de vitalidad. Es una sensación que detectas poco a poco y que sabes que no sirve de nada rascarse. Vamos perdiendo capas.