Detrás de lo habitual, siempre se esconde el pasado - 2026 - Zaragoza
14.5.26
13.5.26
Los caballos para la pelea ya no sirven
Los guerreros a caballo son como los papeles viejos, ruines, amarillentos, pasados de moda y de sentido.
Los guerreros a lomos de sus jamelgos solo hacen el ridículo de querer aparentar.
Hoy se estila la suavidad del que ataca, sin que nadie se de cuenta, casi en silencio.
Hoy todo son sutilizas dispuestas para amedrentar sin que casi nos demos cuenta.
Tratamiento gráfico de Julio Puente
12.5.26
No sabemos qué nos salvará del siguiente problema
Cuando todo parece absurdo,
incluso sin sentido aunque lo tenga,
sabemos que en lo habitual,
está la posibilidad de estar más seguros.
Siempre es bueno sentirnos seguros, aunque sea falsamente.
11.5.26
Se levantaba de color, para impresionar
Enmarquemos lo curioso, lo diferente, lo que no es muy habitual.
Juguemos con los colores y las formas, las sensaciones que no son abundantes.
Juguemos a que los colores nos creen formas, y las formas sensaciones.
Dejémonos llevar por lo poco frecuente, para poder soñar despiertos.
Amarillos, granates, magentas y blancos.
Para encerrarlo todo ponemos negro y dorados.
Observanda detenidamente
10.5.26
Unos focos muy naturales
Desnudos de cintura para abajo
Desnudos perdemos mucho.
Casi todos los hombres… más.
Por eso nos disfrazamos de señores.
A veces incluso con camisas de colores para disimular.
Desde ese momento, los gestos solo son para impresionar.
Y por eso solemos quedar patéticos.
9.5.26
La belleza, es solo una sensación humana?
¿Nos resulta extraño que un animal de compañía sienta admiración por la belleza? Creemos que la belleza es una de las identidades del ser humano y que solo nosotros sabemos diferenciarla, la respetamos y admiramos su existencia.
¿Y si hay otros animales además del humano, que también saben diferenciar lo que para ellos les resulta bello? Ante la duda, sigamos dudando, y no demos por hecho lo que no sabemos.
No debemos obviar que muchos animales demuestran capacidad propia y de especie para elegir pareja, basándose en características estéticas como colores vibrantes, simetría o cantos complejos, lo que indica una apreciación de la belleza funcional y al atractivo de lo que observan.
Obra fotográfica de: Julio Puente
8.5.26
Siempre hay que subir despacio
5.5.26
Una melonería de un melonero
Ya no hay meloneros por las calles de España. Cambiamos incluso en esa imagen celtibérica de los comercios de calle. Está ladeado el comercio, parece caerse pero se sujetan los unos a los otros.
Aquellos melones y sandías tenían garantía. Siempre salían buenos, pues el vendedor era fiel con sus clientes y entendía de dulzor, de golpes en el culo de la fruta, de olores a maduros. E incluso eran baratos.
Obra fotográfica de: Julio Puente
3.5.26
Posar algo asustada
—¡Mírame a la mano! Quiero que dirijas la mirada a este punto, para que quedes mucho más natural.
Y poco a poco se fueron conformando el recuerdo, la idea, el dibujo, el trabajo y la relación con el lugar.
La joven estaba casi asustada, algo preocupada pues ella no pretendía nada que no fuera acabar pronto que aquel posado que no había pedido. Se sentía abrumada y rodeada. Encerrada en un rincón sin posibilidad de huir.
—¿Y nos tendremos que llevar luego ese dibujo tan grande y feo hasta casa— se preguntaba por dentro.
Hoy nadie se acuerda de aquellos minutos y mucho menos, nadie sabe en donde se guarda aquella caricatura. Pero el sofoco sigue dentro de la joven.
Obra fotográfica de: Julio Puente
2.5.26
Solo son flores queriendo defenderse
Dos colores naturales.
Realmente tres colores naturales.
Las blancas y las rosas tienen el mismo corazón amarillo.
Se amontonan aleatoriamente para buscar luz.
Se empujan, se quitan los espacios, intentan sobresalir.
Es algo natural, todo es muy natural.
Y no son humanos… sino solo flores encerradas y sin poder salir.
Obra fotográfica de: Julio Puente
1.5.26
Los dedos no tienen la culpa
En la imagen hay al menos tres personas.
Y el señor de azul no sabemos si es capaz de adivinar quien es el la persona que no vemos.
Él de momento no lo ve.
No sabemos si es capaz de imaginársela.
Observa. Intenta escuchar la mitad del mensaje.
Y ella juega con los dedos de sus pies, ajena a las dudas de su compañero.
Obra fotográfica de: Julio Puente












