Enmarquemos lo curioso, lo diferente, lo que no es muy habitual.
Juguemos con los colores y las formas, las sensaciones que no son abundantes.
Juguemos a que los colores nos creen formas, y las formas sensaciones.
Dejémonos llevar por lo poco frecuente, para poder soñar despiertos.
Amarillos, granates, magentas y blancos.
Para encerrarlo todo ponemos negro y dorados.
