15.6.26

Ni quiere mirar, ni que los vean


A través de esas rendijas pequeñas se mira. O en teoría se debe mirar pues son para mucho más que para crear ventilación. 

Son grandes ventanales de un edificio con pocas ganas de ser visto desde la calle.

La rejilla de las ventanas no deja entrar las miradas, y mantiene el secreto de su interior, bien alejado de miradas indiscretas. 

¿Para qué? Pues no lo sé.

Pero resulta curioso tanto secretismo.