Casi todos los caminos conducían al centro, y todos partían de las periferias. Pero nadie osaba separarse de su destino, que parecía ser el ir hacia esa zona a dónde todos acudían.
Es como si hubieran estado programados para caminar hacia la misma zona, vinieran de donde vinieran. Y allí se intentarían agrupar, no sabemos bien con qué objetivo.
