Eso equivale a más de 60 000 fotografías tomadas por segundo en todo el planeta. Si multiplicaras esas fotos durante un año, serían más de 2 billones (2 trillones en escala anglosajona) de imágenes capturadas en total.
¿Y para qué? Ya no existe nada que no haya sido fotografiado, millones de imágenes son repeticiones, a lo sumo con otra persona dentro de ellas. Queremos cazar el instante, lo que vemos, deseamos y necesitamos tener un disco duro propio más eficaz que la memoria.
Mi primera imagen fue a una escultura del parque José Antonio Labordeta de Zaragoza, con una cámara Kodak de 45 x 60 mm. Sería a mediados de los años 60 del Siglo XX.
Luego me compré una Werlisa Color que utilicé poco para pasar a comprarme una réflex que se llamaba Praktica que era una cámara alemana pero de la rusa, y que me acompaño muchos años sobre todo para imágenes en blanco y negro que yo mismo revelaba.
