3.2.25

No es una madera. No es un suelo. Es una casualidad


Está bien, lo sé. Fue árbol antes de ser objeto de formas aleatorias. Pero ya es un simple cadáver de madera que se deja pisar.

Precisamente esas pisadas repetidas lo pulen hasta sacarle los colores.

Nunca imaginó que terminará en el suelo y no en las alturas, pero a veces todo se acaba de la manera más diferente posible.

Una cosa es lo que queremos, y otra bien distinta lo que entre todos quieren hacernos.

Al menos es hermoso. O no.

Unos pocos hilos unidos son más que muchos hilos sueltos


Pensemos en Nudos. En grupos de elementos que se unen para tener más fuerza. Pensemos en Equipos de hilos débiles que unidos y entrelazados son capaces de soportar mucho más peso.

Pensemos en la capacidad multiplicadora de estar todos unidos en una misma fuerza, en el mismo trabajo, juntos en compañía y en la misma dirección.

Pensemos en la fragilidad de los hilos y en la fuerza de la cuerda, de la soga entrelazada.

Y a partir de eso, respondámonos si es o no es interesante estar más unidos, más juntos.