8.11.21

Series fotográficas que ponen en valor el trabajo del Arte Sencillo


Las series de fotografías son las que dan valor al trabajo fotográfico. Pueden convertir en muy interesante el trabajo fotográfico, al sumarse de la misma temática decenas o centenares de fotografías sobre el mismo tema. Este es el trabajo de los norteamericanos Karla y James Murray que simplemente van buscando por las calles de New York fachadas de tiendas antiguas que todavía sobreviven en el siglo XXI.

Por sí solas no serían unas fotografías especiales, pero reflejan un conjunto muy interesante pues nos trasladan a otros tiempos viejos, vistos desde la óptica actual. Todas ellas con el añadido de alguna persona que de vida a los espacios casi inertes ya.

Llevar 30 años con la misma temática sirve además para dominar los puntos de vista, los momentos correctos, la luz, los encuadres. Y sobre todo sus imágenes, sus fotografías son los últimos testidos de comercios que van muriendo con los años, el recuerdo de algo que sirvió para dar vida a unas calles, a un barrio.

Hace varias décadas en Zaragoza hizo un trabajo similar el fotógrafo ya desaparecido Ángel Duerto Oteo

7.11.21

Cámara fotográfica compacta, réflex o teléfono de alta calidad?


Una duda que tenemos todos los fotógrafos aunque tengamos respuestas más o menos claras, es sobre el futuro de la fotografía digital, referida al tipo de herramientas que vamos a emplear para hacer fotografías. ¿Cámara réflex, cámaras sin espejo con objetivos intercambiables, cámaras compactas puras y pequeñas, teléfono móviles?

De entrada y sin hacernos trampas con la respuesta hay dos cosas claras. No es lo mismo hacer fotografías que ser fotógrafo. Para hacer fotografías los nuevos móviles son más que suficientes para casi todo tipo de imágenes. Si buscas cazar el instante, guardar el momento del viaje, incluso conservar un recuerdo o hacer una buena fotografía de algo que te está atrapando, un buen teléfono móvil es suficiente. Ahora mismo, sin esperar al futuro.

Y si nos ponemos a pensar un poco hacia atrás y comparamos las fotografías que se podían hacer hace diez años, o incluso seis años con una cámara digital compacta, resulta que hoy los teléfonos móviles nuevos son mejores, ofrecen mejores imágenes que als compactas de hace 5 años.

Otra cosa es que seas fotógrafo, lleves normalmente varios objetivos para diversas ocasiones, para imprimir tu propio punto de vista ante la escena, para llevarte a casa a tu laboratorio digital la mejor calidad, pues si es así, todavía a los teléfonos móviles les queda un camino que recorrer.

Los teléfonos móviles tienen varios problemas, algunos de complicada solución incluso con IA. El principal es el propio tamaño óptico del objetivo, incluso del sensor. No hay espacio y resolver eso no es fácil. El otro es el propio sistema de agarre de la cámara. Un teléfono móvil todavía no está diseñado para hacer fotografías, y sí para llamar por teléfono o para ser utilizado como una pequeña tablet.

Todavía hoy las cámaras compactas de precio medio o alto son mejores que un teléfono móvil. Pero el camino de la fotografía digital es muy posible que se vaya hacia el campo de la telefonía. 

La propia Sony nos dice que sus mejores cámaras compactas, las de la seria RX100 lleva anclada en el modelo VII más de dos años. Su modelo estrella en compactas no encuentra camino para evolucionar. 

En cambio Sony están sacando teléfono móviles con un sensor de 1 pulgada como el de estas cámaras en cuanto a tamaño, el Xperia Pro-I. ¿Indica esto algo?

Pues depende de los consumidores. Queremos teléfonos planos, con un buen objetivo y un gran sensor, y eso de momento las leyes de la óptica lo impiden. Si deseamos tener eso el objetivo necesita sobresalir de su espacio continente. O tenemos que recurrir a la IA (Inteligencia Artificial) o a tener menos megas en la imagen pues tenemos que meter un objetivo más pequeño que solo sea capaz de cazar el centro de lo que el sensor puede ver. 

¿Y qué me compro pues? 

La respuesta es al revés. 

¿Y para qué quiero yo la cámara de fotos? 

Sin salirnos de la marca Sony (que podríamos haber elegido otra, pero esta tiene teléfonos y cámaras) podemos ir a una HX99 de gran calidad de un zoom óptico 24x720 mm y se queda sobre los 500 euros, o la estrella RX100 VII con zoom óptico 24x200 por unos 1.000 euros. Ambas de gran calidad separadas por el precio y como es lógico por la calidad final de sus ficheros, que no es tanta. Si tenemos en cuenta que el teléfono de Sony de 1 pulgada cuesta unos 1.800 euros, vemos que la diferencia ya está sobre la mesa. 

Estamos en un momento de transición, ralentizada por la pandemia. Así que de momento, los dos factores que nos tienen que llevar a elegir son el precio y las motivaciones del tipo de fotografía que deseamos hacer. ¿Casi profesional o de alta calidad? ¿O fotografía de calidad pero automática?

Cada vez más los fotógrafos utilizamos para ciertos momentos el móvil, pero para los viajes nos llevamos o las reflex o las compactas de alta calidad.