14.10.13

En toda gran obra hay cabecitas escondidas que han trabajado desde el anonimato


En toda gran obra hay cabecitas escondidas que han trabajado desde el anonimato. 

Son personas que pasan desapercibidas. 

Pero son el sentido, el observador, el acompañante, el término.

Para cada gran obra hay que rodearse de grandes colaboradores diminutos. 

Personas que no quieren ser grandes sino acompañantes. 

Encontrarlos e incorporarlos es un lujo.