16.8.25

Teníamos que haber venido antes


Puede darse el caso de que cuando lleguemos a la puerta ya no haya nadie que nos la abra. 

En esos casos hay que pensar si es necesario quedarse esperando, pues podría ser que ya nadie habitara o nadie nos estuviera esperando.

Todo tiene un tiempo, todo puede quedar vacío, todo se transforma.

Es eso tan habitual, tan normal, que debemos asumirlo para no sufrir.

Tras esa puerta ya no queda nadie. Teníamos que haber venido antes. 

Pero la duda es… ¿y para qué?