23.8.25

Una pared llena de estrías


Suavemente fui recogiendo heridas de la calle. Cicatrices de tiempos distintos y antiguos, marcas de calor y estiramientos de la piel con edades inciertas.

Me gustó el contraste entre las heridas y la piel amarilla Kodak. Debe ser que la marca de fotografía está ya algo mayor para seguir curando sus propias heridas.

Me quedé con el concepto de que incluso la basura se podría enmarcar, encuadrar para separarla del suelo asqueroso, o de la pared ya vieja y roída. Y me llevé a casa la idea de que se puede dignificar la edad y las estrías.