12.8.25

Unos trazos de nada, pueden decir todo


Podríamos encogernos sobre nosotros mismos.

No tanto para vernos en el interior, como para abultan menos.

Nos gusta escondernos y nada mejor que hacerlo interiormente, recogiendo nuestra presencia para que se note poco, para no influir de verdad, para ir disimulando.

Unos trazos de nada, pueden decir todo.