1.7.11

La flor del manzano que lloraba



Eras blanca hasta que observé los brillos amarillos en tus ojos, hasta que vi colgar las lágrimas de la alegría desde el centro de tu corazón.

Seguías siendo blanca, pero ya estabas llena de pasión.

Medianoche en París, para seguir soñando que es posible



Siempre nos quedará París para soñar que es posible vivir escapado, para pensar que es posible conquistar el mundo interior.