12.12.12

Niña de los Arbore, sufriendo necesidades en Etiopía

Esta niña etíope se llama Onno, y se ha dejado fotografiar después de trabajar en una granja de la tribu Arbore en Valle del Omo, Etiopía. La tribu Arbore vive en la zona más seca del Valle del Omo. 

Es sobre todo un pueblo ganadero que sobrevive gracias a las vacas, las cabras y algo de sorgo que crece en sus áridas tierras, un cereal que consumen los humanos y los animales de estas zonas. Todos tienen que tomar los mismos alimentos naturales, por ser los únicos. 

El sorgo se convierte en harina que sirve para hacer tortillas y panes o incluso para hacer alcohol, o como grano entero y cocido pero sin cáscara para tomar con algunas verduras y carnes como si fueran arroz.

Es un pueblo guerrero y con serios problemas de convivencia con sus vecinos, por sus usos ganaderos, mal aceptados por la escasez de agua para conseguir pastos. 

Poco a poco han tenido que ir aceptando la agricultura como actividad más importante, a cambio de abandonar la ganadería.

Este pueblo etíope, emplea un pequeño taburete, el "karaballe", como reposacabezas ritual, que sólo lo tenían los hombres de más edad y por ello con más autoridad, así como los "bitta" o autoridades religiosas. 

Cuando el "bitta" iniciaba algún ritual, primeramente se colocaba en su mano derecha un anillo dorado llamado "balle" y después se le entregaba el taburete. Cuando los superiores cantan a sus toros favoritos levantan el "karaballe" mostrándolo a los toros. 

Hoy, los jóvenes Arbore comprar sus "karaballe" a los artesanos Hamar y en gran medida ha perdido su utilidad ritual de otros tiempos.

La imagen es del fotógrafo Juan Carlos Ruiz Duarte para National Geographic.

¿Debemos permitir estos abusos hacia las mujeres?

Esta imagen representa una mujer de la tribu de los Mursi, asentados en Etiopía. Se calcula que son unas 9.000 personas que viven sobre todo por la zona de las estepas de Jinka en la región del Omo Central. Surge enseguida la pregunta persistente. 

¿Debemos intervenir para evitar estos abusos a la mujer? ¿Debemos permitir estas prácticas ancestrales y no interferir en sus formas de vida y cultura?

El consejo de hombres de más edad de cada poblado, que llaman “Los Jalaba” son los que toman las decisiones de cada grupo como una forma de gobierno. 

Los Mursi al igual que sus vecinos los Surma de donde proceden, mantienen entre otras tradiciones ancestrales “La Dunga”, una batalla festiva pero real entre jóvenes de distintos grupos de la tribu y que provistos de unas largas cañas se pelean entre ellos, en las que los guerreros que consiguen la victoria obtienen el derecho a escoger esposa y el respeto de los contrincantes perdedores.

Las mujeres Mursi y las Surma lucen platos de arcilla incrustados en sus labios y en las orejas después de la pubertad. 

Las mujeres se cortan el labio inferior y se instalan unas placas de arcilla que van cambiando cada poco tiempo para ponerse otras de más tamaño, como también son sorprendentes los peinados con ornamentos como aros metálicos y telas diversas. Los hombres… NO.

Las mujeres se tiene que quitar los dientes inferiores para poder asentar bien estas placas de arcilla que llegan a los 7 centímetros (o más) de diámetro. Los hombres lucen unos espectaculares dibujos pintados con tiza blanca por todo su cuerpo.

La imagen es de Dmitri Markine para National Geographic.