4.4.22

Debajo de lo establecido, se esconde lo diferente

Por debajo está lo más interesante, siempre. El aire se va llevando la sustancias que todos vemos, y ya solo nos queda rascar para encontrar escenas poco habituales de tranquilidad, de originalidad, de bella amistad incluso. 

Lo que está a la vista sufre el deterioro del tiempo, y aunque se le ponga una capa de nueva pintura para disimular, lo único que se logra es tapar todavía más lo primitivo, lo de antes.

Decían que la hierba sigue creciendo debajo de los adoquines. Y eso es posible, no lo sabemos, pues enseguida los cubrieron con asfalto para que no nos acercáramos a mirar. 

3.4.22

En vez de pinchos, nosotros gritamos


Para defenderse las plantas se inventaron pinchos incluso con pequeños venenos para que huyamos de acercarnos. Un buen invento. Nosotros, los que nos llamamos humanos, inventamos los insultos, los puñetazos y las malas caras. Poner cara agria y gritar desordenadamente sería el equivalente a tener pinchos en la boca. Cada uno utiliza lo que sabe y lo que mama.