La rosa flor rosa no era una rosa, pero puesta sobre un fondo neutro parecía una luz.
Nacer para ser un adorno era muy poca cosa.
Así que la fotografié para que ella se sintiera un poco mejor.
Una flor contenta de sí misma es un lujo.
Y se lo dije pues hablar a las plantas no es de locos, es de personas que se creen las leyes de la jardinería.
Me miró como pensando que estaba loco.
La flor, claro.
Y lo estoy.
Yo.
Pero no se lo pienso decir a nadie, no se lo fueran a creer.