14.12.25

Ventana encerrada en otra ventana propia

 

A veces nos encerramos tanto en nosotros mismos, que no somos capaces de entender qué es posible volver a tener libertad, y soltarnos las amarras.

Debemos abrir las ventanas de nuestra mente, salir a tomar el aire a la calle, aunque sea en silencio y muy despacio, mirando y observando los detalles que otras veces no nos han fijado la mirada.

Todo lo que nos rodea es nuestro. Y de todos los demás. Pero también nuestro. ¿Crees que eres capaz de mirar por tus propias ventanas?