No te preocupes mucho.
Son tantos a los que observamos, que tú… eres de los últimos.
Observamos tanto, que por saturación, ya no sabemos qué hacer.
Sí, es cierto.
Te espiamos, pero solo un poco.
Si no nos saltan las alarmas, se queda en algo sin importancia.
Sabemos lo que vas a comer en esta semana,
lo que cobras al mes y cuanto dinero B manejas,
y por qué calles con árboles te vas a andar deprisa para hacer ejercicio.
Sabemos quienes son tus amigos
y con cuál de ellos te hablas más y con más determinación.
Y sabemos qué te gusta ver en la televisión.
Sabemos qué medicación tomas, y qué coche tienes,
qué pantalón fue el último que te compraste
y en qué momento necesitarás comprarte el siguiente.
