30.1.22

Todo esto es casi gratis aunque sea muy bello


Soñé con esconderme en un patio con naranjos, tal vez pensando en Lorca. La primera vez que pude oler en profundidad azahar natural fue en una Sevilla primaveral que me invitaba a recorrerla con calma.

Cuando descubrí que también hay naranjos en los patios catalanes entendí que la belleza no queda encerrada entre fronteras y eso me alegró.

Era posible vivir en Cataluña, con patios casi andaluces, con fuentes de agua gótica que recordaba a los árabes, y rodeado de naranjos entre piedras.

Conseguir la tranquilidad es fácil si unes un olor penetrante pero suave y algo dulce de una flor, el sonido del agua cayendo sobre la piedra, la sombra de unos árboles frondosos que cubren una buen espacio para sentarse mientras miras al cielo, y la mano de una persona que te entiende y te susurra pequeñas frases de vida en común.

Olor, agua, piedras, sombra, naturaleza, cielos azules y una mano suave.

Todo esto es casi gratis.

¿Creemos en las fronteras personales? ¿Respetamos las líneas divisorias?


Vivimos en nuestros espacios, en unos compartimentos de vida que podemos entender rectangulares o circulares, pero que nos marcan nuestras fronteras de vida.

No es sencillo moverse fuera de ellos.

Salir y entrar si, pero construir sin ampliarlos es casi imposible,

Por eso la única manera de ser mas… es invadiendo los espacios de otros. Crecer a base de restar a otros, para sumar para nosotros.

Pero al invadir dejamos cicatrices, quedan marcas de las fronteras que ocupamos, y por eso siempre nos arriesgamos a perder lo conseguido con la misma facilidad con las que conquistamos esos espacios de vida.

Tal vez, no lo sé, la mejor manera sea crecer hacia dentro y no hacia fuera. Mantener las fronteras vitales con los demás, pero llenar las nuestras de más actividad y valor.

Pero no lo sé. No estoy seguro. Cada vida es un espacio diferente, lleno de heridas distintas, de opciones que no se parecen en nada a las que nos rodean, aunque disimulemos.

Pero las rayas… creo… están para algo. Tal vez simplemente para respetarlas.