A veces debemos intentar no estar tan sorprendidos de lo que vemos, pues podríamos producir miedo a los que nos observan.
Disimular en un activo, que no es mentir, es simplemente disfrazarte de normal, para que efectivamente, todo vaya transcurriendo en la normalidad.
Si siempre tuviéramos que poner la cara que nos pide el cuerpo, lo que casi nos obligan las circunstancias, daríamos mucho más miedo.
No caigamos en lo esperpéntico, aunque sea lo más sencillo, tras ver lo que sucede a nuestro alrededor. Relejemos las facciones e intentemos hacer como que no sucede lo que nos imaginamos.
