Es una familia miando el mar, una imagen simple, postalera, sencilla, pero que refleja ese deseos de tener recuerdos. Era Croacia, una tarde cualquiera simplemente esperando la puesta del sol.
El mar tiene un embrujo que atrapa, sobre todo a los que no lo tenemos en nuestras ciudades. Somos seres vivos de agua, nos gusta contemplar nuestras ancestrales cuevas.
