31.3.26

Hay que aprender a disimular


A veces debemos intentar no estar tan sorprendidos de lo que vemos, pues podríamos producir miedo a los que nos observan.

Disimular en un activo, que no es mentir, es simplemente disfrazarte de normal, para que efectivamente, todo vaya transcurriendo en la normalidad.

Si siempre tuviéramos que poner la cara que nos pide el cuerpo, lo que casi nos obligan las circunstancias, daríamos mucho más miedo.

No caigamos en lo esperpéntico, aunque sea lo más sencillo, tras ver lo que sucede a nuestro alrededor. Relejemos las facciones e intentemos hacer como que no sucede lo que nos imaginamos.


Semana Santa o días turísticos


Cuando las festividades religiosas se convierten en festividades turísticas, ganan mucho en belleza y pierden su sentido. La Semana Santa en España es un espectáculo muy bello en centenares de lugares que han aprendido a sacar réditos económicos de estos días. Y eso es una verdad incontestable.

Incluso se escuchan declaraciones de participantes como cofrades, que aseguran que no son practicantes de ninguna religión durante el resto del año, mostrando que quieren formar parte de la escenografía, pero no tanto del valor religioso.

30.3.26

Falta la vida para romper el silencio


Es una imagen que nos muestra el vacío, la espera, el tiempo congelado y el que todavía no se ha empezado a producir. 

Es el silencio que sabe que va a desaparecer en pocos minutos, el "todo" preparado, para no se sabe bien qué.

Es el marco. 

El contenedor. 

Las herramientas.

Faltan los artistas.

Flor amarilla provocadora y abierta


Voy a empezar la semana con una flor de gran color, que nos inunde de una sensación natural de que el brillo de la naturaleza es capaz de intentar alegrar los días, aunque los veamos muy grises.

Una flor provocadora, amarilla chillona, abierta como esperando a sus insectos, capaz de hacernos creer que ya estamos en tiempos de flores

Nosotros nos iremos poco a poco, pero la capacidad de seguir creando esperanza seguirá, y eso es positivo. Somos meros viajeros en el tiempo, aunque creamos lo contrario y nos queramos perpetuar en las tonterías humanas.

29.3.26

De caza por el Bilbao más céntrico


Estaba tranquilamente sentado en un banco de la plaza junto a la ría de Bilbao, descansando de una mañana completa y de una rodilla cascada, cuando apareció la señora con sus tres acompañantes. 

La pillé desprevenida, seguro, posiblemente sin que ni los canes se dieran cuenta de mi disparo. Su gesto era algo forzado, pero es que en ese momento intentaba vapear mirando al frente.

Era joven y posiblemente nacida muy lejos de su zona de paseo. O no, pues la mezcla es ya una realidad muy bien venida. 

Yo enseguida entendí que era un buena caza. Que el momento me ayudaba a ver la escena con el convencimiento de que me estaba llevando un buen ejemplar digital. 

Salir de caza es maravilloso, cuando no se tiene intención de disparar armas sino captores. 

Todavía me pregunto el motivo por el que el perro pequeño va sin atar y los otros dos en cambio van atados. ¿Sólo por el tamaño?


27.3.26

La violencia, mejor, fuera de una manada


La violencia impresiona. Siempre. Incluso impresiona al violento. Le hace subir los instintos asesinos contra las personas o las cosas. Saca al animal que se esconde entre nuestras camisas de diseño.

La violencia solo tiene explicación y entendimiento en el momento. No es fácil entender la violencia pasados unos minutos.

A quien hizo esto, si lo traemos a la media hora, mucho más si lo vemos con él delante al mes de haber sucedido, no sabría explicarlo con sinceridad.

La violencia es una explosión animal y entenderlo así es el primer paso. Luego está el aprender a controlarnos, y a vivir fuera de la manada.

26.3.26

El Arte y la IA se ayudan a trabajar


No pienso atacar a la Inteligencia Artificial, aunque al conocerla de forma aceptable, entiendo perfectamente que ha venido para cambiar muchas cosas, entre ellas el mundo del Arte y de la Creación artística de todos los modos de Arte que hoy conocemos. Bueno, posiblemente del Teatro como actuación en directo, no sea capaz de poder acabar con él.

Esta imagen es de IA, creada con mis órdenes, es decir, una máquina o una serie de máquinas me han transformado una imagen mía, tomada por mi, que yo había recuadrado y a la que le he dado unas serie de órdenes en un Prompt mío, para transformarla.

Una vez hecho el retoque, la transformación, el cambio o la creación, me la ha devuelto mi ordenador y yo la he retocado para lograr algunos tonos que no me gustaban del todo, tanto en Altas Luces como en Sombras.

¿Es realmente una imagen artificial? ¿Es una obra de un presunto Arte o es un truño? ¿Lo es por la herramienta que yo he utilizado o porque es feo de narices? 

La imagen es de Valencia, de la Ciudad de las Artes, de una mañana muy iluminada, de la que recuerdo por diversas circunstancias incluso donde comimos después mi pareja y yo. Es decir, es una imagen transformada, pero con mis propios recuerdos. 

La IA es una herramienta. Y no creo que por muy sofisticada que llegue a ser, que lo será en sus cambios constantes pues estamos casi en la prehistoria, deje nunca de ser una herramienta. Que nos simplificará lo que hagamos, nos restará tiempo y trabajo, nos ayudará o incluso deberemos cambiar nuestro concepto de los oficios. 

Yo ya no necesito comprarme bolígrafos de colores, ni estar horas dibujando, ni saber utilizar muy bien esos bolígrafos que son herramientas. pero sigo teniendo el deseo y necesidad de crear algo, de saber elegir un encuadre, de fotografiarlo y eugo decidir si lo convierto a una cosa o a otra. Y finalmente debe pasar mi propio filtro para saber si es interesante dejarlo para que lo vean otras personas.

Lo que es peor, ni es verdad ni es mentira


Es cierto que necesitamos parar un momento, para entender lo que vamos viendo ante la vida.

Nos machacan con excesivos mensajes… y en tiempos de manipulación, todo nos produce ese temor de no saber si es verdad o es mentira.

O lo que es peor, ni tan siquiera sabiendo que ni es verdad, ni es mentira.

La habilidad del tramposo social.

Por eso necesitamos tiempo, para reflexionar o para dudar, para creérnoslo o para reírnos por dentro.

Observar, leer y reflexionar es inevitable, y hacerlo con la lentitud que no le interesa a nadie que hagas, es también importante.

Son tiempos en los que nos obligan a consumir rápido, incluso las mentiras. Para que no seamos capaces de pensar.

La imagen está realizada en La Alhóndiga de Bilbao (Azkuna Zentroa), un excelente lugar para la tranquilidad.

La importancia de los huecos en la luz


A veces los simples huecos son los importantes, los que dan sentido al conjunto.

Un hueco es por donde puedes entrar.

O por donde puedes salir.

No sé qué es más importante, si entrar o si salir. 

Si entrar de nuevo o de nuevas.

 La mayoría de las veces, un hueco es por donde entra la luz, lo cual ya es muy importante para iluminarte.

25.3.26

Esto es un dormitorio, en Bilbao


Esto es un dormitorio.

Se utilizará como dormitorio hasta que sea expulsada del rincón la persona que está dentro.

A partir de ese momento se tiene que buscar otro dormitorio.

Es Bilbao, pero podría ser otra ciudad del mundo.

Hay excesivos dormitorios como este repartidos por entre las sociedades humanistas y falsas.

24.3.26

Podría ser una vivienda o un palafito


No sé si es una vivienda o un carguero pequeño, no sé si se utilizó para pescar o para mover mercancías. Pero hoy parece lo que no fue.

Curiosamente faltan viviendas en España y el mercado lo ha sabido planificar muy bien para que las que existen sean cada vez más caras. 

No se trata de construir más, sino de planificar las que se construyen, para que sean cada vez más costosas.

Esta barcaza fondeada en medio de la salida de una ría, podría ser una vivienda por falta de algo mejor. 

Curiosamente es en España, ese país al que no hace mucho le dijeron que nos habíamos pasado con el boom inmobiliario por construir más viviendas de las que éramos capaces de asumir.

23.3.26

Siempre estamos esperando


Esperamos a que vaya pasando el tiempo, nuestro tiempo. 

Miramos alrededor y seguimos pensando que el peso de las mochilas es mucho, aunque nos tranquiliza que las dominamos y son nuestras. 

Estamos esperando en un espacio monumental para sentirnos más pequeños, pero sabemos que fuera, nos espera la normalidad. 

Silencio.

Vuelve la primavera


Vuelve la Nueva Vida, la Primavera de cada año que mueve interiores. Se renace, entran nuevos colores y nacen nuevas opciones de vida. Es el resurgir. Y nosotros esperamos que sea para bien.

22.3.26

No nos quedemos escondidos



No sé si somos capaces de estar descansando ante lo que nos va viniendo. No sé si somos capaces de darle la espalda, de no mirar siquiera de frente, a lo que ya todos sabemos que está muy cerca.

Lo cómodo es sentarse y esperar, lo cómodo es no mirar, hacer como que no te enteras de nada. Pero siendo cómodo, no es seguro, no es lo correcto. No es lo que debemos hacer, si tenemos futuro.

Levantemos el cuerpo, la mente, y analicemos los momentos con responsabilidad. Son nuestros tiempos, nadie los va a vivir por nosotros.

21.3.26

La luz puede crear ambiente


Todavía no nos atacan. A nosotros. Es un interior, una representación artística de un sol cabreado. No hay que tener miedo. De momento.

La luz puede crear ambiente, e incluso historia y puntos de vista. La luz es vida. E incluso muerte

20.3.26

Apuntando los viajes para que no se olviden



Sí, descansando mientras revisa sus apuntes de viajero condensado. La edad de cada uno nos va acumulando las experiencias de los viajes, se acumulan si las apuntamos. 

En una libreta o en la memoria. 

Viajar es moverse, con las piernas y con la cabeza. 

Viajar no es solo descubrir sino descubrirte a ti mismo

Viajar es explorar mientras te conquistas contra las adversidades de los tiempos sin comodidades.

Las caídas siempre son violentas



La caída - Mezcla digital de unas manchas con unos retoques para convertirlo en una composición experimental, colocada sobre un marco colgado en una pared - 2026



La calma es imprescindible siempre


A veces el entorno nos condiciona tanto, que dudamos del camino a seguir, del lugar en donde realmente nos encontramos, de lo que somos y de lo que representamos para nosotros mismos.

En esos casos, la calma es imprescindible.  

16.3.26

Es la vida, no hay otra


Manchémonos. Vaciemos nuestra cabeza de ideas locas, y manchemos el entorno con ellas. Soltemos ese lastre que en formas de manchas nos inunda, e intentemos no invadir nuestra estancia de mierdas variadas. Simplemente dejemos fluir los desechos, y tranquilicemos el pensamiento.

Una vez vacíos, ya podemos seguir pensando otras cosas, e ir llenando nuestros interiores con nuevas basuras. Es la vida, no hay otra.



13.3.26

Somos animales de hablar


Como ya hablamos cada vez menos, escribimos insultando cada vez más, encontrar a personas sentadas en la calle, y hablando, es casi un lujo. Pero se puede dar esa realidad incluso en las grandes ciudades.

Es Madrid, hablan de sus cosas, están toda la mañana y lo de menos es vender sellos o monedas, lo de más es reunirte con tus colegas, amigos o conocidos.

Necesitamos hablar. Y quien crea que no, que se aparte de esta civilización. No sirve solo con quejarse para nada, y alimentados por los odios que nos contagian los que los alimentan para sus beneficios. El ser humano es un animal de hablar.


10.3.26

Vuelve la primavera florida


Vuelven las vidas naturales de las frutas, vuelve a mostrarnos el manzano que será capaz de alimentarnos, en cuanto el verano se vaya agostando. Vuelve la vida, como era lógico, y aunque nos esforcemos en dudarlo. La naturaleza es más fuerte que los intentos de los humanos por estar siempre dudando.

8.3.26

No entendemos nada, y lo saben los que lo provocan


Es verdad, no entendemos nada de lo que nos muestran

No entendemos lo que nos dicen que sucede.

No sabemos leer el idioma bélico ni violento. 

Somos analfabetos de la guerra.

Pero nos quedamos mirando los signos, como si fuera inevitable.

No lo entendemos, pero va con nosotros.




7.3.26

Una bola que está dentro de la nada


Experimentemos con los colores y las formas, creemos sueños de la nada, soñemos incluso despiertos, mientras jugamos con las manos.

Elevemos una bola desde el interior de otro espacio absurdo, y observemos lentamente que la suma de diferentes absurdos, crean un absurdo mayor.

Es la vida, daría igual si son sueños de bolas, o si son bolas de imbéciles. 

El caso es que nos podemos imaginar lo que queramos, sea bueno o sea malo.

Somos los dueños de nuestros sueños, y los esclavos, muchas veces, de los sueños de los demás.

Las huellas de una muerte anunciada


Totalmente rota no. Si acaso herida de muerte. 

Vemos espacios vacíos, decisiones que no nos gustan nada si pensamos en su futuro. 

Pero sigue existiendo.

Si nos imaginamos lo que pudo ser, aceptamos mejor lo que es. 

La nada sigue teniendo forma, aunque ya casi no sea reconocible.

Aunque brille, ha cambiado de color, y eso es un síntoma de mala salud.

No, no hablo de la hoja.



6.3.26

Arte Conceptual mezclado entre el Arte Contemporáneo


No es en absoluto una crítica negativa al Arte Conceptual, ni al Surrealismo más moderno. Es simplemente una realidad para mi punto de vista. Esto es Arte.

Entiendo que no lo parezca así, para la inmensa mayoría, pero es Arte Conceptual moderno, que quiere utilizar los elementos básico y comunes de una exposición de Arte Contemporáneo, para traerlos hacia su propio punto de vista.

Estéticamente es lo que es, belleza bien distribuida, que convierte algo básico y útil, en un concepto diferente. Dejan de ser alarmas, botones o señales, para ser un conjunto.

El contrapunto lo pone la silla, para además contener el objeto vivo de un bolso colgado

Ya no es una casualidad imposible que el fotógrafo (yo) haya intentado colar, poniendo una silla para contrapesar. Es que ese bolso existía, y nadie osaría cambiar una silla de sitio, con bolso privado, para que su obra quedara más conceptual.

Simplemente es la belleza de lo que no sirve de nada, excepto para cumplir su misión real, la de señalar o alarmar. Pero como arte no serviría, excepto en lo conceptual. Es un punto de vista, una mirada simple. Es la realidad conceptual que pocos miran.

Hay un detalle mayor o menor, que casi pasa desapercibido. En la esquina se notan las rozaduras del uso a la altura de la persona que se apoya en la pared para levantarse de la silla. Más vitalidad es imposible. Es un detalla interior de Madrid.

5.3.26

Momento de no hacer nada alegre


Hay momentos y momentos, situaciones en las que parece que te comes el mundo, en las que tu validez está a prueba de cañones, y momentos en que al abatimiento te puede, y piensas que no pintas nada. 

Será como una depresión pero en pequeño, como un estado depre pero a plazos, o lo que podría ser peor, como el nacimiento de algo que si no lo cuidas puede golpearte. 

Uno siempre espera que le recuerden de vez en cuando, y es cierto que lo consigue con los más cercanos, pero a veces se pregunta en voz baja por sus otros compañeros de vida, por los de segunda fila, y se pregunta por saber si están o no allí, no ya esperando, pero si atentos al cambio de marcha. 

Y si te entre el frío de pensar (creer) que no están, te pierdes en el vacío. 

Todos necesitamos sentirnos acompañados, aunque sea de la nada, de la teoría, de la sensación, y cuando ni eso está a tu lado te vienes abajo. 

Yo creo que con la edad este vacío se acrecienta, unas enfermedades se curan y otras aparecen nuevas, como esta de la soledad rara, del vacío de sentimientos

Llamas a las puertas de tu vida y no te abren con la suficiente fuerza. Vamos, que es como si no te dejaran entrar al salón a desparramarte en su sofá, si acaso al WC y por urgencia. 

Y cuando lo que esperas es precisamente eso, que te arropen y te dejen sentarte en el sofá, pues jode. 

Al llegar a cierta edad uno ya espera cosas, espera la cosecha… sin saber que a veces o no se ha sembrado bien o los riegos no han sido ni frecuentes ni a tiempo. 

Pero es verdad que no todos nacemos buenos agricultores de la vida, y que las cosechas vienen o no, pero también esto deberíamos de tenerlo en cuenta y no lo tenemos, somos demasiado duros, ásperos y sosos para con los compañeros de vida, y no es fácil que regalemos nada. 

Así nos va luego, claro, porque si no estamos en el tiempo de la necesidad, luego no estarán ellos en los momentos amargos. 

Nos falta cariño compartido, cuando de lo que no nos damos cuenta es de que nos ha tocado vivir el mismo momento de vida, que compartimos el espacio sólo con nosotros y no lo admitimos bien, que moriremos a la vez, y que después de no estar juntos nada quedará, por que poco a poco otros van ocupando nuestro lugar físico de espacio.

4.3.26

Caminaban en sentido contrario, pero eso es lo de menos


Corriendo, moviéndonos de nuestros espacios no para buscar salidas, sino para volver al punto de partida. No nos queremos mover mucho, pero necesitamos movernos sin desplazarnos. Para ello nos vestimos de un símil al deportista, y de esa forma creemos que nos movemos sin movernos.

Era pronto por la mañana, muchos seguíamos sin despertarnos del todo, pero ya sentíamos envidia. la envidia es algo que se contagia. Verlos moverse, correr, desplazarse produce envidia si estas quieto simplemente observando.

Curiosamente los dos únicos deportistas voluntarios, caminaban en sentido contrario. Ni iban, ni volvían. Simplemente se movían. Lo de menos es hacia dónde.

2.3.26

Odiar el Arte, también es bueno


Observemos el contenido. Miremos el continente. Dejémonos llevar por el conjunto. Aprendamos a convivir con la belleza.

Llevar a niños o jóvenes a ver Arte es abrirlo al futuro, y dejarles que sean ellos los que lo odien o lo amen. 

Tiene que haber de todo. Es bueno también que haya nuevas generaciones que odien el Arte.

Solo desde ese odio a lo que les enseñamos ahora, serán capaces de crear un nuevo Arte, unas nuevas maneras de expresión.



1.3.26

Simplemente rojo y gris


La mirada de dos colores que se convierten en decenas de tonos.

Enmarcados, encuadrados.

Jugando con la mirada de ellos para simplemente intentar cambiar el punto de vista.

Incluso buscando el descanso visual.

Elementos brut, escondidos casi, normales y habituales, colores de lo más simples. 

Un gris y un rojo. 

Nada nuevo.

Simplemente jugar con el descanso y lo menos habitual. 

Jugar en realidad con los colores y las formas. 

28.2.26

Unidos, pero sin tocarse


Podríamos estar unidos y sin tocarnos, solo sintiéndonos cerca, escuchándonos, sabiendo que si te necesito te acercarás un poco más hasta cogerme de la mano

Creo que a eso lo llaman amor, y sí, debe ser eso.

Luz de Paz, como idea, es interesante


El fin de semana pasado nos dieron Luz de Paz. Es una cosa bonita y entrañable, a la vez que sencilla y tierna. 

Todos los años unos Scouts austriacos recogen de la gruta de Belén —donde la tradición dice que nació Jesús— una vela encendida con la llama de Luz de Paz que eternamente allí alumbra el lugar. 

Esa vela encendida la reparten luego desde Viena en una ceremonia religiosa a grupos de Scouts de toda Europa para que la lleven a sus parroquias y desde allí le entreguen en las casas con enfermos, cárceles, hospitales o personalidades políticas o sociales. 

Este año nos ha llegado a mi casa. Es una simple vela que contiene una luz trasmitida desde Belén encendida de mano en mano. Algo tan simbólico puede/debe tener una fuerza increíble en tiempos en que nada vale nada. 

No hay que creer especialmente en el sistema, pero si en la idea, en el símbolo de paz de unos chavales que a mejor reparto, es imposible que se dediquen. Entregan Luz eterna, Fe en algo importante en sus mensajes, y le añaden el apellido de Paz. 

Viniendo de Oriente y de unos años tan duros para todos sus habitantes, la mayoría no cristianos, tener en casa algo de allí es una bendición. 

Tenemos un poco de la Luz que a ellos les alumbra en la Fe de que algo puede mejorar, tenemos un recuerdo que ha viajado miles de kilómetros para repartirse por el mundo de mano en mano, tenemos una excelente idea que no moverá la personalidad de nuestros políticos pero que nos demuestra que todavía se pueden conseguir pequeñas cosas si nos lo proponemos. 

Sólo tenemos que ir cambiando la vela cada poco tiempo para que la luz siga viva como las ideas. Deseamos entrar en todos los Años Nuevos con la Luz de Paz de Belén.

27.2.26

Lunes de Fumar, como vicio idiota


Ayer volví a fumar después de muchos meses. Nunca he sido fumador de los de verdad, a lo sumo me ha durado el vicio un par de semanas, y siempre en pipa. Mi secreto creo que ha estado en no llevar nunca el tabaco encima. Y no comprar nunca cigarrillos, con lo cual siempre he fumado, o de prestado —lo cual retrae mucho—, o en casa por las noches después de una interesante cena y tabaco de pipa. 

Es una mierda fumar. 

Es un vicio idiota que sería muy difícil de explicar excepto en estos tiempos que corren, en que todo el mundo se ha puesto de acuerdo para prohibirlo, lo que da pie para defender el derecho individual a morir de lo que a uno le dé la gana

Hoy llevo la boca como un estropajo. La noto áspera, maloliente y vieja mientras parece picarme un poco la garganta. El placer duró escasamente un minuto porque en cuanto pegas más de una docena de caladas ya empieza a saber la nicotina a la suyo y el placer se convierte en pecado. 

Hoy sé que el desayuno de pan tostado con aceite de oliva no será igual, que nada me sabrá a lo que debe saber por culpa del regalo de Papa Noel, que eso sí, lo hizo mi esposa con su mejor intención, que yo agradecí o lo que es peor, posiblemente solicité, pero que es una mierda. Seguiré fumando sólo por llevar la contraria, pero os aseguro que no merece el esfuerzo.

25.2.26

Un cardo sin borricos


Un cardo sin borricos da miedo, pues acercarse es pincharse. Solo de acercarse. ¿Qué se habrá creído el cardo borriquero para crecer con esas puntas tan afiladas? 

Claro que… para ser peligroso, antes se tiene que secar. Solo el pinchante si ya está muerto. Una curiosidad más de la inmortalidad.

23.2.26

Un cubo rojo, con agujero


Posiblemente ninguna de las dos personas que observan, entiendan del todo el concepto de esta obra. Yo tampoco. Pero daría igual. El color, las formas, lo llenan todo. No es útil, parece que se quiere caer pero lo han hecho para que no quede derribado del todo. Y poco más. En que el Arte no necesita casi nada para provocar. 

21.2.26

Cuidado al salir, es peligroso


Después de atravesar la puerta de salida, todavía queda mucho recorrido por realizar. No te confíes del momento, no es sencillo salirse, y los que se quedan tienden a impedirlo, antes y después de el abandono.

20.2.26

Pequeño cuento de mentira… o no

Cuando ví a este señor tranquilamente esperando el Metro, no sospeché de él. Nada. Me pareció de lo más normal todo. Una estación tranquila, poca gente, un horario temprano, una mañana de invierno anodino. Madrid.

Pero aquel hombre no hacía más que mirarme de reojo. Que por si no lo sabes bien, es una forma de mirar sin que se note, por el rabillo del ojo contrario.

—¿Le pongo? —me dije pensando, pero enseguida ví que el asunto iba por otra parte.

Nos separaban las vías, no era posible acercarse para provocar alguna acción. Así que jugué con él. En la distancia, claro. 

Me fuí hacia mi salida de estación, lentamente, y al llegar a un pasillo, me giré bruscamente en un momento en el que creía que él no me miraba…, y desaparecí.

O casi.

Me había puesto de hurtadillas en el canto del pasillo, para mirarle sin que él me pudiera ver. Y en breves instantes el hombre del chaquetón grueso…, actuó.

En unos segundos, casi en un plis plas, se encogió de hombros primero, y de cuerpo completo después…, y tras levantarse se metió por la puertecita gris de su costado, adaptado al medio.

Nadie se dió cuenta, nadie más que yo. Esa puerta era de verdad. Él no lo sé.