No podemos estar seguros de nada, y si no queremos ser tremendistas, podemos decir que de casi nada. Creemos que ayer entramos en un Año Nuevo, pero no todos, hay países que no entraron en un Año Nuevo.
No todo es como nos creemos que es, y lo asumimos sabiendo que son los demás los que están equivocados… o no.
De entrada, de lo que estamos más seguros es de que nada es seguro.
