28.12.25
Aprendamos a orar, que no es lo mismo que rezar
24.12.25
¿Para qué sirve morir antes de dejar de vivir?
No nos tiene que importar nada la figura que tengamos, podemos estar ajados, rotos por dentro y por fuera, alejados del mejor color, pero seguimos siendo. Puede que no sepamos bien qué, incuso que dudemos de si realmente somos o simplemente lo parecemos. Pero hay que decirnos nosotros mismos que sí, que seguimos siendo aunque estamos ya totalmente ajados.
¿Para qué sirve morir antes de dejar de vivir?
Nos ven desenfocados, pero no nos tiene que importar
14.12.25
Regular e irregular, recto y curvo, ordenado o desordenado
Regular e irregular, recto y curvo, ordenado o desordenado.
La muerte se esconde en las esquinas, agazapada
En las esquinas de cualquier ciudad de miedos te puedes encontrar agazapada a la señora viuda de la muerte, esperando escondida entre las penumbras para darte un susto de los suyos.
No se corta un pelo, aparece bien vestido, incluso en los últimos tiempo lleva en su piel seca y acartonada llena de tatuajes hermosos…, pero la boca le delata.
La muerte siempre mira con los ojos grandes y bien abiertos para enseñar el hueco de las cuencas vacías. Son cosas que lleva la propia muerte encima. Eso y la nariz seca aunque la disimule con mocos artificiales.
Si te cruzas con ella no corras, es peor. Simplemente pasa de larga como si no la hubieras visto. Eso le jode mucho y la desconcierta.
Ventana encerrada en otra ventana propia
A veces nos encerramos tanto en nosotros mismos, que no somos capaces de entender qué es posible volver a tener libertad, y soltarnos las amarras.
12.12.25
Una cosa es mirar, y otra es ver
Miramos lo que queremos ver. Y vemos lo que nos da la gana mirar. Es así de sencillo si tenemos libertad. Y si no la tenemos debemos agachar la cabeza para no ver lo que nos obligan a mirar. Pero que no ver lo que queremos mirar, es que nos obliguen a ver lo que ellos quieren que miremos.
¿No sabe quienes son "ellos"? Pues entonces haz lo que te venga en gana, da igual lo que mires.
4.12.25
3.12.25
Caos disolvente en busca de la salida
La disolución era la idónea para que se repartiera por el camino, avanzando en busca de la salida, ocupando espacios y repartiendo huecos.
Levantemos el Arte Creativo, de pensamiento crítico y novedoso
2.12.25
Hay colores muy sabrosos
Hay colores sabrosos, colores que apetece probar, que provocan el deseo de darles un bocado. Son siempre colores naturales.
1.12.25
Mirando el mar, de cuatro en cuatro
¿Y si el vacío nos pareciera algo insustancial, y lo tuviéramos que llenar con cualquier cosa?
¿Qué tiene el mar, que nos atrapa a los de secano?
¿Nos gustaría ser peces para poder estar siempre dentro del mar?
28.11.25
Unos ojos de madera que no ven
No todos los ojos, aunque estén abiertos, ven lo mismo. Incluso hay ojos que no ven nada, pues están en otra tarea diferente a la de mirar.
27.11.25
De los colores depende la sonrisa
No debemos dudar del color, es el que nos mueve la alegría. Es ese punto de vista que diferencia estados de ánimo.
No hay que vivir sobre saturados, pero casi, pues lo contrario, vivir grises no es recomendable.
Si nos sobra color, siempre podemos bajar un punto nuestras expectativas, y es menos complejo eso, que intentar subir la gracia, cuando creamos que la necesitamos.
Cada uno tenemos nuestros colores preferidos. No hay unanimidad, y eso es fabuloso. Así no nos convertimos en masas homogéneas, sino en colores complementarios o no.
25.11.25
No está vacío, está esperando
Como señalan los textos budistas: "El vacío es forma, y la forma es vacío".
No está vacío si está pendiente de ser llenado.
En la tradición zen y taoísta, el vacío no es la ausencia absoluta, sino un espacio pleno de posibilidades.
24.11.25
Marcos negativos en la visión ilógica
Miramos lo que nos enseñan. Sobre una pared de un museo vemos un cuadro colgado en una posición elegida, pero a veces el fondo puede ser lo importante.
Imaginemos un museo sin cuadros, lleno de marcos vacíos, y en donde las obras estuvieran en las paredes, no colgadas, sino dentro de las propias paredes, en los muros, en sus fondos.
Imaginemos que somos capaces de romper los marcos mentales de la lógica, y que en vez de ir a ver cuadros, fuéramos a contemplar paredes.
¿Qué nos produciría ver vacíos los espacios sobre los que imaginamos que se debería ver algo, lo importante, lo que hemos ido a ver?
22.11.25
La basura se esconde entre la basura
Muros de basura que hacen crecer las basuras. Sensaciones de que dentro está escondida todavía más basura, de la que os imaginamos dede fuera.
¿Tendrán familia los que hacen crecer la desafección social, la basura? ¿Y no les miran con cara de asco, mientras les preguntan por qué?
21.11.25
Me he quedado a medias. Tengo miedo
A veces nos quedamos a medias y no terminamos las frases, no queremos atrevernos a decir lo que sentimos, lo que pensamos.
20.11.25
No sabía cómo salir del atolladero
El ruido aumenta mientras te atenaza, muchas veces, se sufre en silencio, dudando de dónde estás y sobre todo dudando de hacia dónde quieres ir.
Te miras, te observas desde fuera, nada te gusta, pero permaneces quieta a la espera de nada.
Sabes que a poco que te muevas te caerás. Y te quedas ensimismada, esperando la nada.
El silencio a veces, también funciona.
19.11.25
Un silencio que me sonaba al campo de mi pueblo
Perdí mis puntos de referencia.
¿Papel?
¿Madera?
¿Uno dentro de otro?
No, simplemente ruido, mucho ruido para taparse uno sobre el otro.
Aunque… a veces el ruido puede ser musical.
Todo depende de si nos gusta o nos desagrada.
Silencio, por favor.
Escuchemos el sonido de la madera ya seca.
También ella sabe expresarse.
Alambrada para prohibir el pasar
Hay muchas maneras de prohibirnos.
Y todas ellas, aunque sean sutiles, las entendemos.
Todas son violentas, para que no haya dudas.
Somos animales de prohibirnos, creyendo que obedecer es nuestro sino.
18.11.25
Tremendamente habitual
Sobre lo ya caduco, más caduco. Sobre lo herido, más heridas todavía. Tenemos que adaptarnos a las respuestas poco agradables, sobre todo si no sabemos hacernos bien las preguntas.
Incluso ante lo más desastroso, siempre pueden quedar restos de alguna actividad provechosa.
La belleza se disfraza de fealdad, para intentar salir vivo de su estado.
Tal vez para disimular.
No pudes escapar, así que… adáptate
Aunque lo intentes, aunque llegues a creer que lo ha conseguido, en realidad no puedes escapar.
Estamos programados para estar en este ambiente durante todo el resto de nuestra vida.
Podemos tener suerte y estar bien, o en cambio podemos caer cruzados y estar muy mal.
Pero no es posible escaparse hacia la imaginación de otro espacio mejor, distinto.
Permanecemos atados por nuestra propia forma de ser. Animales a veces humanos y otras veces inhumanos.
Vivimos en este planeta, tan dispar, donde hay persona que viven de forma excelente y otras se van muriendo sin conocer la calma.
17.11.25
Qué es un paisaje? No. Es mucho más
¿Qué es un paisaje? Si intentas explicar este concepto tan simple y fácil a un niño verás que es sumamente complejo hacerlo bien. ¿Dónde paras, en qué punto empiezas a explicar que eso ya no es un paisaje sino otra cosa? ¿Y si a ti te parece otro cosa diferente a un paisaje, pero el niño se sigue pareciendo un paisaje?
Un paisaje es mucho más de lo que nos creemos. Imagina que estás mirando por una ventana muy, muy grande. Un paisaje es todo lo que puedes ver desde esa ventana, desde lo que está más cerca de ti hasta lo que se ve más lejos, en el horizonte.
¿Es la lluvia un paisaje si no tiene nada que eso, lluvia? Claro que… como poco tendrá sonidos, sensaciones de tacto, de velocidad. ¿Y si es la suma de una serie de nubes deformes son también un paisaje?
Lo son los caminos del bosques se se cruzan, o los enormes edificios que quieren conquistar el cielo, o los barrios diminutos de casas similares de colores, o los campos formando espacios geométricos de colores.
Un paisaje pues, nos parece un collage de diversos elementos hasta conformar un espacio propio elegido a través de un encuadre. Pero sin saber bien en donde empieza ese paisaje, ni en donde se nos acabará. No vamos a poder decir qué es un paisaje sin frenarlo.
No todos los paisajes son iguales para todos, sirven para todos, son descubribles para todos los que los observan.
Pero como el paisaje es también una sensación, es también lo que sientes en cada momento. Un paisaje está vivo contigo, y se va transformando aunque sea en apariencia el mismo siempre. Un paisaje transmite sensaciones, motivaciones, según la luz, la hora, sus movimientos… y según tu y tu momento.
Un paisaje puede ser alegría, risas, melancolía, misterio, tristeza. Pero todo eso eres tu en ese momento. El paisaje solo se deja hacer, te confías sus opciones para que elijas entre ellas. Y desde ese paisaje, en cada momento decides qué quieres sentir, en qué punto frenar y cerrar el paisaje, o al contrario, cambiarlo y transformarlo.
Una música, una canción, es un paisaje sonoro. Se compone de secciones, lo puedes escuchar varias veces, durante horas. O no, solo unos instantes o minutos. Puede influirte, dejarte dentro las huellas de esos sonidos durante un tiempo. Y habitualmente ese paisaje sonoro o no, solo se pierde con la sobreexposición de otro paisaje encima.
16.11.25
Rocas azules en la Galicia escondida
Ni el agua era azul, ni las rocas eran de un ultramar oscuro. Todo dependía de la hora, y de la iluminación del ambiente. Y de mi, con esas ganas o no, de atrapar en cada momento los colores que me parecían acordes con mi tiempo.
Era Galicia, eso sí, ya no está esa Galicia pues se la va llevando constantemente el propio aguar de mar y la desdibuja para hacerla más hermosa todavía. Era una tarde de verano algo húmedo y con mariscos de los minoritarios de los de sin mucho poder en los mercados.
Era la calma, la felicidad, el saber que quedaba todo un tremendo recorrido por hacer. Era casi el inicio. Cuando estás comenzando es imposible adivinar los futuros. Puedes imaginarte el de otros que ya hayas visto, pero el tuyo no, pues sabes que lo tienen que ir construyendo y eso depende de muchos factores que no dominas.
Había tanta vida diferente, curiosa, imposible entre aquellas aguas que se repartían las rocas, que yo llegué a pensar que aquello no podía ser real. Nunca más he vuelto a ver tantos animales pequeños ajenos a mi presencia, lo que me ratifica que aquello no era real.
Me caí. O me tiré, cansada de aguantar para nada
Me caí sobre un suelo húmero y empecé a pudrirme poco a poco.
Pero antes, ya había perdido gran parte de mis colores naturales, de mis colores vivos.
Siempre que te caes, antes, vuelas unos segundos, o unas décimas de segundo.
Insuficientes.
Lo primero que notas es el frío, luego ya y poco a poco… nada.
Y enseguida el silencio va llegando para calmarte.
12.11.25
Una libertad poco reconocida
Idioteces mías.
Es la tela metálica del faldón de la Estatua de la Libertad de New York, desde un punto de vista muy distinto.
Buscando restarle ese valor icónico de adalid de la libertad, ahora que incluso en los EEUU ya sabemos que la están perdiendo los que no opinan con ese punto de vista único que se está imponiendo.
También la Estatua de la Libertad sufre lo que va viendo a lo largo de los años. Sabe que su preciado valor es algo tremendamente teórico y frágil.
Diferencias entre una flor y yo mismo
Cuando miro de cerca una flor, intento descubrirle esos detalles imposibles que me esconde. Cada flor encierra formas que desafían la lógica, colores originales que, al combinarse, crean una estructura casi única.
Me asombra pensar cómo algo tan sencillo como una flor puede ser, al mismo tiempo, tan difícil de comprender o de reproducir.
Quizá la única ventaja que tenemos sobre ellas es que somos más inteligentes… aunque no siempre sepamos usar esa inteligencia con fines verdaderamente inteligentes.
11.11.25
No hay preguntas sencillas ni fáciles
Hay preguntas sin sentido.
Bueno no, solo son sin sentido si no las haces tuyas.
Es normal tener dudas incluso dentro de las dudas.
¿A dónde nos adentramos, para qué?
Pero el mundo es esto, despejar dudas, buscar las dudas para convertirles en certezas.
No es posible tener todo claro, debemos estar siempre explorando nuevos modos.
Así que adentrarse puede ser un modo de entrar en las cuevas secretas en donde se guardan todos los peligros y las dichas, todas las opciones que nos quedan por descubrir, que siempre son muchas.
Es una invitación al riesgo, a la osadía.
Al viaje.
Pregúntatelo y date el gustazo de tener la respuesta preparada.
10.11.25
Hablemos de los azules y sus gamas
Siempre me han gustado los azules, no todos por igual, pero si se escapan del gris y sobre todo si se acercan al cían, me encantan. Manías pues a la mayoría les gustan los colores cálidos, rojos, amarillos o naranjas. Nadie es perfecto.
4.11.25
La individualidad del individuo divide los espacios indivisibles
La individualidad del individuo individual…, divide los espacios indivisibles.
Aunque no estoy seguro de ello.
¿Existe el Rojo vivo cuando está rodeado de tantos negros potentes?
Caballo en las antiguas caballerizas reales
Puede el arte nacer de forma espontánea, sin artista?
Podríamos hoy hacernos una pregunta sencilla y con una respuesta falsa. ¿Puede el ARTE crearse de manera espontánea, sin intervención de ningún artista?
29.10.25
Jugar experimentando, tranquiliza
Observamos lo que no es habitual, y si lo enmarcamos debidamente, incluso lo contemplamos como si fuera belleza.
Y puede que lo sea.
Incluso puede que todo depende del día, de la rotura, del encuadre, del montaje, de las ganas de ver algo diferente.
Jugar con las miradas, con el Arte Experimental, incluso con el Arte Digital hecho a mano, es un entretenimiento.
Jugar con los tamaños produce sensaciones no habituales.
Es jugar, pero es que nos deberíamos acostumbrar a jugar más, pues eso tranquiliza.
26.10.25
Una flor partida en cuatro trozos
Si partimos la vida, se nos rompe, pero a cambio tal vez, si lo hacemos bien, nos salen más de una, y podemos ir cambiando las visitas.
Jugar a romper, incuso a partir de una forma ordenada es siempre un riesgo. Aunque sea simples flores elegidas para acompañarnos.
Cuidado con los experimentos personales, no nos vayan a producir heridas complicadas de curar.
24.10.25
Estéticamente roto, destrozado
A la hora de mirar una obra de arte de alguien que quiere decirnos algo, no siempre lo entendemos, y sobre todo no estamos en la obligación de entenderlo. Si una persona nos hablara en uzbeko, en somalí o en chino, es posible que tampoco lo entendiéramos. Y eso nos parecería lógico, lo aceptaríamos.
En el mundo del Arte nos exigimos entender todo.
Queremos que lo que nos plantean los artista sea inteligible para nosotros. Pero puede que utilicemos para entenderlo, un idioma diferente al suyo.
Sería incluso normal que eso nos sucediera.
Sobre todo por los componentes culturales de ese artista, sus mochilas personales y sociales, son seguramente muy distintos a los nuestros.
En el Arte intentamos explicar algo más complejo que la palabra.
Es un mundo de ideas, de sensaciones, de sentimientos, de poso social y cultural, incluso de estática o de belleza.
También un mundo onírico muy cercano a ese surrealismo que no hay que que entender siempre.
En el Arte hay que dejarse llevar, e incluso estar de entrada convencido, de que lo que estás viendo no es como lo veía el que lo creo, pues cada uno lo miramos y lo vemos de una forma distinta.
Con el Arte podemos hablar sin pronunciar palabra. Dejarnos llevar y ver lo que nos apetece ver en ese momento.
Es casi seguro que si volvemos unos años después al mismo cuadro, veremos otra cosa distinta, aunque estéticamente sea la misma.
Pero nosotros ya no seremos iguales.
23.10.25
Colores y luz, filtrada desde una vidriera
Si a una pared o columna románica la dejamos que le alumbre el sol del mediodía filtrado por las vidrieras históricas, consiguen una escena de color que encaja maravillosamente en el interior gris y apagado de una iglesia tan antigua.
Daría igual el sitio, hay muchas, pero hay que conocer el momento del juego de luces y colores.
Decían que era Dios que iluminaba el interior de la capilla, para demostrar su presencia. Y ahí lo dejo, para que cada cual se lo imagine o no.
22.10.25
Arte en un pueblo gallego
Las vi en un viaje por Galicia. No así, no con flores sobre las puertas, sino con fotos de actores y actrices que habían posado para el fotógrafo. Pero el efecto era similar.
Un pueblo casi sin habitantes, unas casas viejas y abandonadas, y el uso de las puertas rancias y débiles, como lienzos para pegar grandes impresos digitales con fotografías en blanco y negro en aquel caso.
La idea me pareció fabulosa por lo que representaba. Llevar Arte a localidades pequeñas, junto a la carretera por la que sí pasan muchos vehículos, para que se viera que allí existía vida, y que merecían una visita sus calles.
Hay que gritar de muchas maneras y el Arte facilita gritar en la calle, sin hacer casi nada de ruido.
Si los ciudadanos no van a los museos, hay que sacar el Arte a la calle, y repartirlo por localidades pequeñas, pues el Arte solo pide ser observado.







































